sábado, 7 de mayo de 2016

Mi abuela


Mi abuela

"La vida en mis sentidos"

- Abuela, abuela, ¿por qué sonríes a tus plantas?
- No sonrío a mis plantas, pequeña, es mi ánimo que sale a través de mi rostro.

- Pero abuela, ¡la vida es tan triste! Tu has vivido muchos años y sigues sonriendo.


- La vida no es triste. Son momentos, los hay duros y complicados, los hay muy dolorosos... ¡Caramba!¿Cómo piensas eso a tu edad tan temprana? Es verdad que se sufre en frecuentes ocasiones pero es igualmente cierto que se disfruta plenamente.

Escucha, ha habido demasiadas veces que me he dicho a mi misma, entre sollozos, que ese era el peor día de mi vida, lo más horrible que podía pasarme, y...a la siguiente vez que volvía a sentir lo mismo, reflexionaba y comprendía que ya había olvidado la intensidad de la anterior. ¿Entiendes? No existe algo absolutamente merecedor de descalificar "la vida"...

- Yo sólo escucho desgracias, veo bombas en televisión, leo insultos en la prensa, hay amigos que se burlan de otros, vecinos que molestan, padres que se separan, niños que pasan hambre...

-¡Uy! Para, para...si crees que la vida sólo es eso, por supuesto que no podrás sonreir. ¡Es mucho más! Mira en tu interior, explora tus sentidos. Huele mi planta, mira su color, escucha los sonidos de este campo, observa la grandeza de la Tierra.

Las personas destruyen. Tu felicidad, tu placer no puedes dejar que dependan de ellas. Nuestro mudo está cargado de elementos que disparan el gozo, que provocan la plenitud de los sentidos. Ese es el motivo real de la sonrisa, ese es...cuando tu alma está llena.

- Te quiero abuela, me llenas. Tus palabras de hoy, colmaron mi corazón. Ya entendí, ya sé cual es, voy a disfrutar de mi vida.



...y la niña salió a correr tras una mariposa...